El Ministerio de Relaciones Exteriores advirtió que Gran Bretaña profundizó la militarización del Atlántico Sur, con el envío de miembros de la Comisión de Defensa del Parlamento. De la misma manera, el país europeo exigió que Londres informe de la presencia de un submarino nuclear en las Islas Malvinas. En este contexto, Cancillería ratificó que con la militarización de las islas se logra el objetivo de garantizar “la explotación de los recursos naturales que pertenecen al pueblo argentino”.
“Luego del envío de un destructor, un submarino nuclear y el arribo en uniforme militar del Príncipe Heredero (William), ha sido anunciada la llegada de miembros de la Comisión de Defensa del Parlamento de Gran Bretaña a las Islas Malvinas por primera vez en más de una década”, indicó Cancillería.
Afirmó que "la presencia de parlamentarios británicos dedicados a temas militares es una ratificación de las prioridades de dicho país", y consideró que de este modo se "corroboran las denuncias realizadas por Argentina ante las máximas autoridades de las Naciones Unidas sobre la militarización del Atlántico Sur por parte de una potencia extraregional".
En un comunicado difundido por Télam, Relaciones Exteriores refirió a la presentación realizada ante Naciones Unidas, tras la cual el organismo ofreció interceder para facilitar el diálogo entre las partes, lo que fue inmediatamente aceptado por Argentina.






