La diputada nacional Patricia Bullrich (Unión por Todos) propuso suspender la medida del aumento del 100 por ciento de sus dietas, pero ninguno de sus pares la acompañó. Ni siquiera de aquellos legisladores que, públicamente y tras conocido el escándalo, criticaron por excesiva la suba salarial. Pese a las fuertes crÃticas recibidas, ni Julián DomÃnguez, presidente de la Cámara de Diputados, ni Amado Boudou, del Senado, revertirán la suba de las dietas, que permitió que el promedio neto salarial de los diputados y senadores trepara de 15.000 a 30.000 pesos mensuales. En su carta, Bullrich instó a sus colegas a suspender la resolución firmada por Boudou y DomÃnguez y a convocar a una reunión de labor parlamentaria para que los presidentes de bloque definan una propuesta de reestructuración de dietas "en lÃnea con la realidad económica y social del paÃs". La misiva irritó a varios legisladores. "Patricia sólo busca exposición mediática", acusaban algunos. "Que empiece ella por donar su dieta si tanto le molesta", replicaban otros. La gran mayorÃa, en tanto, optó por la indiferencia y el silencio. "Hay que esperar que pase el chubasco. La polÃtica es muy dinámica; en dos semanas todo se olvida", confiaba un legislador.
Quienes más descolocados quedaron por la suba en las dietas fueron los diputados de origen gremial. Como el resto, ellos también percibieron el 100 por ciento de aumento en sus ingresos, muy lejos del 20 al 25 por ciento de suba que pelean para sus respectivos sectores. El flamante diputado Facundo Moyano, hijo del lÃder de la CGT y titular del gremio de peajes, recibió en su cuenta en Twitter algunos mensajes algo incómodos al respecto.
"La suba debió hacerse de manera escalonada, no abrupta, como se hizo. Indudablemente nos dejó mal parados", confió un diputado cercano al lÃder de la CGT, Hugo Moyano.
Tampoco los gremios legislativos levantarán demasiado la voz, menos aún en las vÃsperas del comienzo de las paritarias con las autoridades del Congreso. Tres gremios participarán de la negociación salarial: la Asociación del Personal Legislativo (APL); la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN).
Este año solicitarán entre un 22 y un 24 por ciento de aumento para los empleados legislativos. "No creemos que el aumento de dietas de los diputados afecte nuestra negociación salarial", confiaron.
Sin embargo, el presupuesto de ambas cámaras no alcanzará para afrontar todas las subas previstas, las de los legisladores y empleados. Los gastos en personal, sin los últimos aumentos, insumen ya casi el 90 por iento de las partidas.
"Pasará lo de todos los años: el Poder Ejecutivo hará uso de los superpoderes y mandará un refuerzo extra al Congreso", confÃan en el oficialismo. La cuestión es que el Senado y la Cámara de Diputados ya recibieron para este año un aumento del 45 por ciento respecto de 2010. De enviar un refuerzo monetario para pagar aumentos salariales, el Congreso ostentará a fines de año una suba presupuestaria récord, publicó La Nación.






